miércoles, 19 de enero de 2011

Introducción al pensamiento filosófico de la educación superior

INTRODUCCIÓN AL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR.

La Filosofía estudia las leyes más generales referente a la realidad objetiva; es decir, la naturaleza, a la sociedad y al conocimiento. Etimológicamente el término "filosofía", connota amor a la sabiduría. En su interpretación, derivada de Sócrates, Platón y Aristóteles, significa buscar la sabiduría, asombro.
La tendencia filosófica surge por la curiosidad humana de descubrir la verdad, el ser, la existencia auténtica, lo absoluto, el sentido último de las cosas. La filosofía ofrece una visión de la vida por la que el hombre persigue la interrelación de los fenómenos, es decir; que el universo es un sistema coherente, ordenado y no caótico, algunas veces la filosofía se refiere a un conjunto de principios conductores, reguladores de la conducta humana y los valores especializados y los diversos campos del conocimiento.
En este sentido puede hablarse de la filosofía desde el punto de vista literario, una filosofía de gobierno, una filosofía de la historia o una filosofía de la educación. El especialista en cada uno de estos varios campos, interpreta y explica su especialidad en términos de las verdades que enseña la filosofía.
La Filosofía aplicada a la educación sirve para estudiar el comportamiento de la educación a la luz de las leyes que regulan el desarrollo de la sociedad humana, desde que el hombre apareció en la tierra, hasta el momento actual y de las que gobierna cada formación económica-intermedio social en particular, en sí, a través del pensamiento filosófico de la educación se pretende una comprensión fundamental, sistemática y crítica del hecho educativo, lo que nos permitirá despertar un claro asombro investigador, una perplejidad activa y una reflexión en profundidad que permitan conocer el hecho educativo desde sus presupuestos antropológicos y filosóficos.
La filosofía educativa tiene sus manifestaciones en las formas y en los niveles con que los educadores, tratadistas y demás personas interesadas en la educación, enfocan y aplican las diversas disciplinas, siendo notorios los casos de la antropología, la psicología, la historia y la sociología, por los altos niveles de afinidad y la interacción que presentan con importantes aspectos de la realidad educativa.
Existe una disciplina llamada Filosofía de la Educación que puede considerarse como el saber teleológico de la educación. La consideración de la finalidad conforma ésta disciplina, de manera que no sólo consta del estudio del fin de la educación, sino también del estudio del sujeto y de la propia acción educativa, pero contempladas desde la perspectiva de la finalidad. ¿Para qué se educa? Tal es la cuestión última en la Filosofía de la Educación. La filosofía de la educación trata de comprender o interpretar la educación en relación con la realidad sin perder el punto de vista de esta realidad, reflexiona sobre su naturaleza, esencia y valores de la educación.
Se afirma que el hombre es el único ser educable. Este ser es simultáneamente biológico, psíquico y social. Pero no lo es en forma pasiva sino activa. Está frente al mundo provisto de una actividad espiritual, de una concepción de la vida. A través de esta idea básica encuentra la explicación de muchos "por qué", aparte de la posibilidad de enfocar a la realidad como a un todo.
La filosofía de la educación trata de comprender o interpretar la educación en relación con la realidad sin perder el punto de vista de esta realidad, reflexiona sobre su naturaleza, esencia y valores de la educación.

TÓPICOS RELEVANTES EN CLASE.

1.- La Andragogía es la ciencia y el arte de la educación permanente, está dirigida a los adultos y nos permite incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la creatividad del adulto que propicia su autorrealización. Sus principios son: Participación, Horizontalidad y flexibilidad. Y puedo entender que a través de este tipo de enseñanza se fomenta la participación activa del alumno y ésta se puede crear fomentando la motivación, o sea, el gusto por aprender, en el alumno. Y es colocando al docente y al alumno en un plano horizontal en donde puedan aprender uno del otro. En dónde puedan ser apreciados los criterios divergentes y a través del mutuo respeto se puedan aportar ideas y generar conclusiones para crear conocimiento nuevo.

CONCEPTOS PERMANENTES DE UN DOCENTE.


FILOSOFÍA PSICOLOGÍA CIENCIA



PROBLEMAS REFERENTES AL CONOCIMIENTO.
1.-Determinar la validez del conocimiento. ¿En qué condiciones es verdadero? ¿Cuándo alcanzamos efectivamente la verdad? ¿Hasta dónde alcanzan y se limitan nuestras facultades cognitivas?
5 formas de soluciones al problema del conocimiento: El escepticismo, el empirismo, el racionalismo, el idealismo y el realismo.
2.- El problema del ser.

APORTE PERSONAL:

ANTECEDENTES DE LA EDUCACIÓN UNIVERSAL.
El acontecer educativo se encuentra en excepcional relación con la cultura de cada pueblo, porque mediante el proceso educativo se convierten en conducta y hábito la concepción del mundo y de la vida.

La educación en China:
No existió un sistema educativo jurídicamente reglamentado pero la tradición impuso dos grados: La enseñanza elemental y la enseñanza superior. En la enseñanza elemental el objetivo fundamental era la instrucción en la lectura y la escritura, ésta ocupación se extendía durante toda la vida debido al carácter complicadísimo de la lengua. La enseñanza era dogmática y memorista. Por su parte el objetivo fundamental de la enseñanza superior era formar a funcionarios y mandatarios de Estado. Su programa de estudio era literario. Se estudiaban a los King que comprendían la filosofía ortodoxa y casi toda la historia antigua de China.
Al alumno se le proporcionaban nociones de los minerales, de plantas y, en general, de los grandes fenómenos de la naturaleza.
A los 18 o 19 años, el discípulo podía someterse con éxito a los exámenes que le otorgarían las más codiciadas oportunidades de su vida, ya que solo entre los escolares aprobados se elegían a los funcionarios para los cargos públicos, y únicamente en esta forma se les dispensaban los honores, las distinciones y los cuantiosos beneficios económicos.
Los exámenes eran por escrito, ante examinadores designados por el Estado y se clasificaban en:
a) Inferiores o Preliminares: Los cuales eran para ingresar a la escuela superior.
b) Profesionales: Que conferían derechos a los cargos públicos.
Indudablemente la educación en china constituye una riqueza inconmensurable para obtener de ella experiencias fundamentales. Tenía una finalidad muy importante, circunstancia que exige reflexionarse, comparando con lo que vivimos en México, donde encontramos que no existe ninguna finalidad; tal parece que en nuestro país se educa sólo por el hecho de aprender a leer, a escribir, a instruirse en algún oficio o capacitarse en alguna área del conocimiento humano, pero carece de algún objetivo categórico; no tenemos un rumbo definido ni sabemos para qué se estudia en México ni cuál es el propósito de estudiar.
La finalidad de la educación china era mantener, conservar el orden familiar, político y social. Empero, considerando las distancias que nos separan de la época china (que se remontan hasta el siglo VI antes de nuestra era) es obvio que la enseñanza china tuviera como objetivo mantener tranquilo al pueblo aceptando con toda humildad el régimen monárquico que imperaba en la nación. No obstante, cabe señalar que mediante la educación se puede construir el tipo de pueblo que necesita un Estado para salir adelante, es mediante la educación que se puede generar el progreso y el cambio en una sociedad. Ya sea en forma positiva, o sea generando progreso y una sociedad con individuos con gran sensibilidad, con manifiesta disposición para ayudar a sus semejantes; o también en forma negativa formando individuos caóticos, sin rumbo, una sociedad dividida, sin valores, invadida por la violencia y la pobreza, o también una sociedad sometida al poder de un Estado totalitario en donde la población tolera el abuso reiterado de sus derechos debido a la ignorancia de ellos. En otras palabras, nadie extraña lo que no conoce.
En conclusión, solo a través de la educación se pueden generar los cambios realmente efectivos en una sociedad y por lo tanto el progreso de un país buscando siempre el bien común.

Próximamente, la educación en India.

viernes, 31 de octubre de 2008

PASION

SUEÑAS CON UN AMOR,
PURO SIN CONDICIÒN,
FUERTE, ETERNO COMO EL SOL
CON EL QUE SE DIBUJA UNA PASION,
SUEÑAS CON UN AMOR LIMPIO,
CON DEVOCIÒN, LIBRE SACA LAS ALAS AL CORAZÒN,
VOLAR A DONDE ANIDA LA PASIÒN
LA PASIÒN ES COMO UN VIENTO INQUIETO
QUE SE CONVIERTE EN LIBERTAD
ES SABER QUE HAY ALGUIEN MAS QUE VIVE
DESEANDO PODERTE ENCONTRAR
ES VIAJAR SIN MIEDO ENTRE LAS ESTRELLAS Y LA INMENSIDAD
ES ATRAVESAR EL FUEGO, CAMINAR SOBRE LAS AGUAS,
CONVERTIR UN SUEÑO EN REALIDAD
LA PASIÒN ES ESA FUERZA INMENSA
QUE MUEVE A TODA LA CREACIÒN
ES SABER QUE ALGUIEN TE ESTA ESPERANDO
MAS ALLA DONDE SE OCULTA EL SOL
ES BORRAR POR SIEMPRE DE TI LA PALABRA SOLEDAD
SON DOS ALMAS QUE SE UNEN LLEGANDO ASI A LA ETERNIDAD
NUNCA TE FALTARA
ALGUIEN EN QUIEN CONFIAR
UN ANGEL QUE DE LA MANO TE LLEVARA
A DESCUBRIR UN MUNDO DE PASIÒN
LA PASIÒN ES COMO UN VIENTO INQUIETO
QUE SE CONVIERTE EN LIBERTAD
ES SABER QUE HAY ALGUIEN MAS QUE VIVE
DESEANDO PODERTE ENCONTRAR
ES VIAJAR SIN MIEDO ENTRE LAS ESTRELLAS Y LA INMENSIDAD
ES ATRAVESAR EL FUEGO, CAMINAR SOBRE LAS AGUAS,
CONVERTIR UN SUEÑO EN REALIDAD
LA PASIÒN ES ESA FUERZA INMENSA
QUE MUEVE A TODA LA CREACIÒN
ES SABER QUE ALGUIEN TE ESTA ESPERANDO
MAS ALLA DONDE SE OCULTA EL SOL
ES BORRAR POR SIEMPRE DE TI LA PALABRA SOLEDAD
DE TUS LABIOS ESCUCHAR EL VERBO AMAR
VIVES CON UN AMOR
FUERTE Y SIN CONDICION
LIBRE PONERLE ALAS AL CORAZÒN
VOLAR A DONDE ANIDA LA PASION, LA PASION.
FUENTE: MUSICA.COM

martes, 28 de octubre de 2008

EL ARTE DE AMAR


¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno "tropieza" si tiene suerte?
Todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.
Esa peculiar actitud se debe a varios factores que, individualmente o combinados, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor.
Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, dependiendo de lo que el ambiente social valore más en ese momento y lugar. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para "ganar amigos e influir sobre la gente".
En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.
La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-. En las últimas generaciones el concepto de amor romántico se ha hecho casi universal en el mundo occidental. En los Estados Unidos de Norteamérica, si bien no faltan consideraciones de índole convencional, la mayoría de la gente aspira a encontrar un "amor romántico", a tener una experiencia personal del amor que lleve luego al matrimonio. Ese nuevo concepto de la libertad en el amor debe haber acrecentado enormemente la importancia del objeto frente a la de la función.
Hay en la cultura contemporánea otro rasgo característico, estrechamente vinculado con ese factor. Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir. "Atractivo" significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. Las características específicas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente.
De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. Quiero hacer un buen negocio; el objeto debe ser deseable desde el punto de vista de su valor social y al mismo tiempo, debo resultarle deseable, teniendo en cuenta mis valores y potencialidades manifiestas y ocultas. De ese modo, dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio. En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante- no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.
El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del "enamorarse" y la situación permanente de estar enamorado o, mejor dicho de "permanecer" enamorado. Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto; en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar "locos" el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.
Esa actitud -que no hay nada más fácil que amar- sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores o renunciaría a la actividad. Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, sólo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor.
El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.
¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte? El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos parte: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. Si quiero aprender el arte de la medicina, primero debo conocer los hechos relativos al cuerpo humano y a las diversas enfermedades. Una vez adquirido todo ese conocimiento teórico, aún no soy en modo alguno competente en el arte de la medicina. Sólo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte. Pero aparte del aprendizaje de la teoría y la práctica, un tercer factor es necesario para llegar a dominar cualquier arte el dominio de ese arte debe ser un asunto de fundamental importancia, nada en el mundo debe ser más importante que el arte. Esto es válido para la música, la medicina, la carpintería y el amor. Y quizás radique ahí el motivo de que la gente de nuestra cultura, a pesar de sus evidentes fracasos, sólo en tan contadas ocasiones trata de aprender ese arte. No obstante el profundo anhelo de amor, casi todo lo demás tiene más importancia que el amor: éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos casi toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos, y muy poca a aprender el arte del amor.
¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que "sólo" beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?
Extractado de Fromm, E. "El Arte de Amar"